Fuente: Shutterstock Hay una tendencia actual en las redes sociales sobre las mujeres trad wifesque en español sería esposas tradicionales. Son mujeres influencers con millones de seguidores en sus cuentas de redes sociales. Están entre sus 20s y 30s años, y que se enorgullecen de su rol como amas de casa con la meta de servir a sus maridos, tener hijos y no trabajar fuera del hogar. En su mayoría blancas y con un cuerpo bien formado, muestran la forma correcta de vestirse y actuar para complacer a sus esposos. Hablan con voz aniñada, muchas son cristianas, se oponen al feminismo y creen en la división sexual del trabajo entre hombres y mujeres. Es un fenómeno que crece cada vez más en Europa y Estados Unidos, donde se vinculan con el acrecentamiento de sectores ultraconservadores, como el que Donald Trump encabeza. Las esposas tradicionales forman parte de una corriente que nació antes de la pandemia de Covid 19, pero se popularizaron en la época de cuarentena. En los últimos años, ganaron influencia en el discurso público de Estados Unidos y algunos países de Europa. Sus perfiles llaman la atención por reproducir la estética de la esposa estadounidense de los años 50s. Usan vestidos de colores pasteles, muestran paisajes rurales, publican recetas que llevan horas de preparación con ingredientes naturales y comparten consejos de crianza. Cuando sus maridos vuelven a su casa luego de trabajar, las encuentran sonrientes, con la cena lista y el hogar reluciente.
Además de reproducir el rol de género de la mujer como la que debe ocuparse del trabajo en el hogar, también imponen un estereotipo de belleza. Estee Williams lo representa a la perfección: rubia, femenina, prolija y voluptuosa. Esta joven de 25 años vive en Virginia, Estados Unidos y dejó su carrera en meteorología para ser una trad wife. Según estas creadoras de contenido (o quienes están detrás de ellas) #tradwifes, el sueño de toda mujer es estar al servicio de los hombres, de sus hijas e hijos y resto de la familia. Un sueño que las mujeres actuales han destruido porque ahora ellas prefieren salir a trabajar que cuidar del hombre que las ama.
El negocio de ser una "Trad Wife"
El movimiento de las esposas tradicionales tiene un aspecto racial, ya que en su mayoría son mujeres blancas y dependientes económicamente, con un hogar impecable y fácilmente adaptadas a mantenerse con un solo sueldo, algo difícil de conseguir para mucha gente dada la crisis mundial y lo que ahora cuesta la vida. Puede que las esposas tradicionales promuevan una vuelta a los valores de antaño, pero lo cierto es que también pueden ganar dinero y dirigir negocios desde sus cuentas en las redes sociales. Testimonio de una persona que han interactuado con una de ellas, dice que podían enseñarle a ganar dinero desde casa. Hay un elemento de reclutamiento de otras personas para este estilo de vida diciendo que es una opción económica viable.
Un discurso funcional a las derechas
Cada persona es libre de seguir el estilo de vida que desee, pero las trad wife critican abiertamente al feminismo, aborrecen la educación sexual y reivindican el binarismo de género con su consecuente división sexual del trabajo. A su vez, promueven un estilo de vida poco accesible al común de la sociedad. Algunas de ellas se pasan horas en la cocina para lograr la receta perfecta, con ingredientes naturales que no se encuentran en las despensas de la gente de a pie. Su ideología penetró las redes sociales con el hashtag #tradwife, que tiene 43 millones de menciones en Instagram y 84 millones de visualizaciones en TikTok. Y si bien aseguran que el rol femenino no es trabajar, algunos de sus videos tienen colaboraciones de marcas y generan la monetización de las cuentas. Y se preguntarán ¿Cómo le hacen para producir contenido en sus redes, realizar las tareas del hogar y verse perfectas a la vez? se trata de un contexto mundial que implica el aumento del costo de vida, el tiempo es un bien de lujo. Las tareas del hogar y de cuidados implican las 24 horas del día. Las "influencers trad wifes" emplean incontables horas en las preparaciones de sus recetas, más la pre, post y producción de sus videos que, además, tienen una estética muy elaborada. Sin contar el tiempo que emplean en peinarse, maquillarse y vestirse para la grabación. Todo esto nos pondría a dudar ¿Realmente son amas de casa tradicionales? por que si contáramos las horas que invierten en realidad no tendrían ese tiempo. Y si lo tienen es porque seguramente habrá gente detrás que hacen ese trabajo por ellas. Algunos creen que se trata de mujeres que se encuentran en situación de pobreza, migrantes, desplazadas por la violencia en sus países que realizan trabajos de cuidados y del hogar por muy bajos sueldos y sin prestaciones laborales. Aparentemente las "trad wifes" enaltecen los trabajos de cuidados y del hogar al hacerlos visibles. Pero detrás de promover la vida de una mujer tradicional, ocultan el problema de fondo: estos trabajos siguen sin pagarse. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en México en el 2022, el valor económico del trabajo no remunerado en labores domésticas y de cuidados reportó un monto de 7.2 billones de pesos. Y son las mujeres las que siguen haciéndose cargo de este trabajo SIN PAGA: en 2021, ellas dedicaron 40 horas semanales, mientras que los hombres 15.9 horas. Hasta nuestros tiempos y específicamente en nuestros país, quisiéramos decir que la cultura machista ha perdido poder, sin embargo prevalece y creen que las mujeres deben trabajar gratis para los hombres. Se habla mucho y no se hace tanto por esa igualdad entre los dos géneros, por donde lo quieras ver: desde lo económico, la discriminación y el abuso. Fuentes:
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