 Las más comunes son: - Abuso de bebidas embriagantes.
- La erosión o debilitamiento de la capa protectora del revestimiento del estómago.
- Infección del estómago con la bacteria Helicobacter pylori
- Abuso de analgésicos (como la aspirina y los antiinflamatorios) .
- Tabaquismo.
Causas menos comunes Trastornos autoinmunitarios (como anemia perniciosa): Son los causados por una respuesta inmune contra los propios tejidos del cuerpo.
Reflujo de bilis hacia el estómago (reflujo biliar). La bilis es un líquido digestivo espeso secretado por el hígado y almacenado en la vesícula biliar, que ayuda a
la digestión descomponiendo las grasas en ácidos grasos. La bilis contiene colesterol, ácidos biliares (también llamados sales biliares) y bilirrubina (un producto de la
descomposición de los glóbulos rojos), asi como cantidades muy pequeñas de cobre y otros metales.
Ingerir o beber sustancias corrosivas o cáusticas (como las sustancias tóxicas)
Exceso de secreción de ácido gástrico (como el ocasionado por el estrés)
Infección viral, especialmente en personas con un sistema inmunitario débil
Nota: Este contenido es meramente informativo, no sustituye la visita al médico. |